domingo, 13 de noviembre de 2011
"El gobierno de las palabras" Juan Carlos Monedero
viernes, 15 de julio de 2011
Perversiones del Lenguaje.
viernes, 29 de abril de 2011
Paradoja histórica. Combatir la alienación.
De cómo el comunismo salvo el capitalismo sin quererlo.
Del imperativo de acabar con el mayor obstáculo de la revolución: la alienación.
Se da la paradoja, en la historia contemporánea, de que tal vez el comunismo soviético, que tenía elementos totalitarios, salvara la democracia liberal y su capitalismo en la II Guerra Mundial.
No sólo perdió a millones y millones de hombres en un titánico esfuerzo con el que derrotó al nazismo (principal amenaza), además, el miedo a la revolución obligó a las democracias liberales a ceder en algunas reivindicaciones obreras, llegando (en España no) a un "Estado del Bienestar", donde los obreros estaban aplacados y, finalmente, alienados.
Si no hubiera existido ese periodo, tal vez los ciudadanos, ante crisis como la de este capitalismo financiero, salvaje y depredador, tan evidente, se hubieran levantado bajo la bandera de la revolución y derrocado al sistema. En cambio, tras los años de crecimiento (irreal) económico y ciertos derechos, esperamos alienados como borregos a que "pase la tormenta", sin caer en la cuenta de que los que mandan son los que fabrican los rayos, los truenos y el espectáculo de luces, mientras nosotros agonizamos, empapados y embarrados en el fango.
De hecho, la actual crisis económica, agravada por la desregulación financiera y la reducción del Estado y los servicios públicos, es culpa de las neoliberales teorías de la Escuela de Chicago. Estas teorías funestas, a la vista sus resultados, no hubieran podido aplicarse con la amenaza de la Revolución o con un movimiento sindical potente y contestatario. Primero, para que no hubiera esos dos factores, se ensayó en la dictadura chilena de Pinochet. Una vez redujeron a los chilenos a la pobreza y aumentaron los beneficios de las grandes empresas, decidieron exportarlo a su mundo anglosajón: Ronald Reagan en EEUU y Margaret Thatcher en Reino Unido.
Aquí no hizo falta insistir, Felipe González chantajeó al PSOE amenazando con dimitir para que renunciaran al marxismo, y una vez ganaron las elecciones, procedieron a privatizar empresas públicas. Aznar continuó de buen gusto la labor, vendiéndolas a precio de saldo a sus amigos empresarios, y poniendo las condiciones que hicieron posible la economía del ladrillo, ahora en ruinas. El "buenismo" de Zapatero no puso coto a estos desmanes, sino todo lo contrario: lo permitió, bajo impuestos a las rentas altas, y vendió aún más participaciones de empresas públicas.
Si queremos ver como funcionaría este sistema si se hubiera aplicado con más ahínco no hay más que ver el cortijo de Esperanza Aguirre, donde se sabotea la educación y sanidad públicas para poder privatizarlas, sin contar con los intentos de privatizar el agua del Canal de Isabel II.
Datos hay de sobra en estudios de Juan Torres López, Vicenç Navarro, ATTAC, o el reciente libro de "Reacciona", sobre todo en el artículo de Ignacio Escolar.
Hay un ejemplo muy claro de empresa pública con beneficios que es privatizada y consigue una "magnífica" gestión. Este ejemplo es "Viajes Marsans", privatizada, que acaba en manos de Gerardo Díaz Ferrán, nada menos que expresidente de la CEOE, el cual la lleva a la ruina. Ruina que sufren sus trabajadores despedidos, no él, claro.
Pero no nos van a dejar presentar nuestro proyecto de alternativa a este fatídico sistema económico, por ello hay que llevar a cabo antes otra tarea.
Propuesta: Combatir la alienación
Ahora, en la mayor crisis cíclica y sistémica del capitalismo, debemos cambiar los que son, a mi juicio, los dos grandes pilares de alienación: el sistema educativo y los medios de comunicación.
El sistema educativo proporciona un conocimiento inofensivo, desprovisto del "aguijón" del espíritu crítico, es decir, del pensamiento peligroso para el sistema.
Tenemos parecidos con el "crimen de pensamiento" y otras características de "1984" de Orwell.
Los medios de comunicación, por otro lado, sustituyen a la realidad y a la sociedad. Su visión de lo Real sustituye a la realidad misma, caemos en lo que un profesor mío llamaría "ensoñamiento colectivo". Pero no sólo eso, también sustituye a la sociedad misma mediante las encuestas (interesadas) y la llamada "opinión pública". De este modo, toda voz discrepante con el sistema es excluída, y por tanto, no existe para la sociedad. Se da entender que la "opinión pública", imagen mutilada de la sociedad, que aparece en los medios de comunicación es representativa de la verdadera sociedad.
Marx, antes de retirarse para emprender el titánico estudio de "El Capital", escribió en muchos diarios críticos, llamando a la revolución y denunciando las injusticias. Integró el mismo las dos posturas: desvelar la realidad del capitalismo en la prensa y emprender un estudio crítico, que no tiene cabida en la educación convencional.
Lenin comprendió muy bien la importancia de la prensa, y le dio mucho valor al diario "Pravda" y, sobre todo al final de su vida, dio cada vez mayor importancia, o así parece, a la investigación científica que pudiera repercutir en beneficio del proletariado.
Aunque el que quizás mayor valor le dio a los periodistas y a los intelectuales críticos ("intelectuales orgánicos", es decir, que pertenecen y se deben a la propia clase social explotada) fue Gramsci.
No hay revolución posible si el proletariado no es consciente de la propia explotación que sufre, o si lo ve como algo natural o pasajero. En eso consiste la grandeza de Marx, al brindarles esa consciencia a los explotados podríamos decir, parafraseándolo, que no sólo interpretó la realidad, sino que la transformó.
Ante la alienación, hay que enfrentar nuestro referente ideológico, y hacerlo visible para la población, si no, no existimos. A eso se refería Gramsci con que había que ganar la lucha cultural antes que la política.
La visibilidad es el gran reto que tiene la izquierda para convertirse en una alternativa potente al capitalismo, y no convertirse en un grito de protesta al que se encierra un rincón, esperando que muera de hambre y sed, privado de todo medio de expansión, comunicación o financiación, decreciendo lenta y dolorosamente hasta desaparecer.
miércoles, 20 de abril de 2011
Sube la ultraderecha en Europa.
sábado, 9 de abril de 2011
American Dream, por George Carlin
lunes, 28 de marzo de 2011
Libia y el NO A LA GUERRA. Muchas preguntas y pocas respuestas.
lunes, 21 de marzo de 2011
La isla milagro y la historia de las cosas.
sábado, 19 de marzo de 2011
(36ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Economía, Gabilondo y otros en Twitter
¿Por qué se cayó todo y no se ha hundido nada? (Juan Torres)
(35ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) ¿Twitter nos vuelve más idiotas?
(34ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Debate sobre la televisión y ZP a examen.
miércoles, 16 de marzo de 2011
(23ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) La doctrina del shock.
La doctrina del Shock from alvarezmeo on Vimeo.
Influenciado, en parte, por ese libro está "La catástrofe perfecta" de Ignacio Ramonet, mucho más cortito y que sí he tenido el gusto de leer. También lo recomiendo.
(22ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Noam Chomsky y las 10 estrategias de manipulación mediática.
• 1. La estrategia de la distracción
• El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
• 2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.
• Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
• 3. La estrategia de la gradualidad.
• Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
• 4. La estrategia de diferir.
• Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
• 5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
• 6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.
• Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
• 7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
• Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
• 8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.
• Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
• 9. Reforzar la autoculpabilidad.
• Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
• 10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
• En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
Noam Chomsky
(21ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Cruda realidad y triste desinformación.
(20ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Sobre el precio de la cultura.
El precio de la cultura en España. Comparativa entre los precios de los libros en España y en el Reino Unido.
Mucho se habla en estos días de que España es un país de piratas, que los españoles lo queremos todo gratis, de que prácticamente somos una horda de delincuentes y catetos que no valoramos la creatividad y el esfuerzo ajenos. Los políticos se han llenado la boca de exabruptos y descalificaciones contra los ciudadanos españoles, algunos “artistas” como Alejandro Sanz se han dedicado literalmente a insultarnos vía twitterdesde su yate de Miami Beach.
Las productoras audiovisuales, las editoriales, y demás empresas de la “cultura” persisten en mover a su títeres políticos para seguir forrándose, y en lugar de afrontar la realidad y adaptar su estrategia a los nuevos tiempos, se empeñan directamente en perpetuar un modelo de negocio caduco con ofertas que a nadie parecen interesarle. Incluso hemos sabido, gracias a wikilieaks, de la existencia de presiones orquestadas desde EEUU. Lo que faltaba.
Dejando de lado el innegable hecho de que en España la oferta audiovisual de contenidos digitales a través de Internet es más bien pobre (por no decir inexistente) y, en medio del vendaval de opiniones y reflexiones, echo en falta una reflexión muy concreta: el elevado precio de la cultura en España en relación con otros países europeos.
Porque ya no se trata únicamente de que nadie se plantee porqué en España los productos de la” cultura” son un bien de lujo, es que mucha gente directamente parece ignorar el hecho de lo que así es. Pero basta con viajar al Reino Unido y entrar en una librería para darse cuenta de que los libros son mucho más baratos allí.
Dedicaré este post a dar un ejemplo real: tomamos como referencia el mismo libro: el primero de la Trilogía de Larsson, titulado en español “Los hombres que no amaban a las mujeres” y en inglés “The girl with the dragon tatoo”.
La comparación en precio es homogénea: en ambos casos hay costes de traducción, ya que el original se escribió en sueco. En ambos casos se toma como referencia el precio de tapa blanda (o edición rústica) y en ambos casos se tiene en cuenta el precio ofertado al público en una cadena de librerías de amplia implantación con sede en Madrid y Londres, respectivamente: La Casa del Libro en España y Waterstones en el Reino Unido.
El precio en España es de 22,50 euros, mientras que en Reino Unido es de 5,19 Libras, lo que al cambio son unos6,08 euros.
En términos absolutos, el precio del libro en España es de 3,7 veces superior al Reino Unido, lo cual ya de por sí es una diferencia importante, casi el cuádruplo.
Pero es que, además, hay que tener en cuenta que, entre España y el Reino Unido existe una gran brecha salarial. Según eurostat, el salario medio en España es de 21.500 euros al año, mientras que en el Reino Unido es casi de 40.000 euros.
Si dividimos el salario medio por el coste de los libros en cada país, el resultado es que el precio de los libros en España es 6,8 veces superior al precio en Reino Unido. Es decir, que para que el precio de libro en España fuera equivalente al precio en Reino Unido, tendría que costar 3 euros en lugar de 22,50.
Otro ejemplo, La elegancia del erizo cuesta 6 euros en UK y en España 19,50 € en tapa blanda.Teniendo en cuenta las diferencias salariales en el Reino Unido, el precio del libro en España es de 6 veces más.
No sé si otros productos superarían la comparativa. Haced la prueba.
(18ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Feliz navidad de parte de Daniel, el argentino.
(17ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Cerdos españoles y Ricos traficantes de la información.
(13ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) El capitalismo cultural.
(7ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) Epístola a Javier
Una aclaración, lo de que el caballo no sale me lo ha confirmado una ex católica con la biblia en la mano, dice que se cae, pero no dice exactamente que de un caballo, en todo caso parece que quiera decir eso.
Yo, como no tengo pruebas, digo: no se lo que hay después de la muerte. Mi suposición es que no hay nada, y tengo argumentos, pero eso no quiere decir que sea la verdad absoluta, es una teoría más. Por eso los agnósticos y los escépticos dicen que no se puede demostrar totalmente una u otra postura, porque lo que hay después de la muerte es un misterio, no accesible a la razón.
La prioridad de un creyente es ser feliz la mayor parte de su vida, luego busca ir al cielo y ser feliz por la eternidad. La prioridad de un ateo es ser feliz la mayor parte de su vida, luego busca ser feliz en la vida “terrenal”. Claro que los creyentes quieren ser felices en esta vida, pero no es su prioridad. Habrá creyentes que viviendo para ir al cielo serán felices, y habrá creyentes que serán infelices para ser felices en el cielo, y estarán contentos de no ser felices, porque si que creen que lo serán el resto de la eternidad. Es paradójico, ser feliz de ser infeliz porque se será feliz en el futuro.
Y aún así, me gustaría saber la opinión de los que tengan esa vida, haber si un hippie de las comunas de los 60 era tan feliz o más que un católico. Son vidas diferentes, pero con algo en común: vivir según tus propias ideas.
Está claro, si vives según ideas que no son las tuyas, vas a ser infeliz.
Pascal decía:
"La desgracia natural de nuestra mortalidad y debilidad es tan miserable", dice, "que nada nos puede consolar cuando pensamos realmente en esto. . . Lo único bueno para el hombre, por lo tanto, es divertirse para dejar de pensar en sus circunstancias".
Él se lamentaba, porque pensaba que la diversión estaba sustituyendo a Dios (¡en el siglo XVII ¡).
Él no era muy creyente, pero decía:
- Puedes creer en Dios; si existe, entonces irás al cielo.
- Puedes creer en Dios; si no existe, entonces no ganarás nada.
- Puedes no creer en Dios; si no existe, entonces tampoco ganarás nada.
- Puedes no creer en Dios; si existe, entonces no irás al cielo.
Donde tu ponías a Dios, yo pongo la vida (y también la belleza), en realidad no son posturas muy diferentes.
Lo que creo es que esas leyes de la naturaleza podrían explicar casi cualquier cosa, pero como somos humanos, tenemos unas capacidades limitadas y unos sentidos limitados. La ciencia no es como la religión, es razonada, pero no puede tenerse a la ciencia en un altar porque no lo puede todo (Dios podría), vuelvo a remitiros al Principio de Incertidumbre.
Además, un hecho está determinado por tantísimos factores que es imposible abarcar todos, por eso el conocimiento tiende a la especialización.
Uno de los defensores entre los altos cargos de
De hecho, algo tan básico como que Jesús es hijo de Dios es algo en lo que no todos los creyentes del primitivo cristianismo estaban de acuerdo, algunos lo tenían como un “profeta supremo”. Creo que fue uno de esos primeros Concilios o Asambleas (Iglesia quiere decir asamblea, dicho sea de paso) el que estableció como hecho verdadero que Jesús era hijo de Dios.
Isaías dice que llegará “el Mesías que esperan los judíos”, los cristianos dicen que es Jesús, y el judaísmo dice que Jesús era un profeta y que el Mesías está por llegar. Juan Bautista (Nuevo Testamento, no compartido con los judíos) sí que dice que llega pronto otro más importante que él, que es el hijo de Dios.
En fin, todo muy confuso, ni siquiera los historiadores de la religión se pondrían de acuerdo.
Y esto mismo se lo pueden decir a un político:
1. Presidente de
2. Presidente de
3. Alcalde de Barcelona, Jordi Hereu 117.398 euros
4. Presidente de
5. Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón 100.743 euros
6. Presidente País Vasco, Juan José Ibarretxe 99.574 euros
7. Presidente de
8. Presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre 98.700 euros
9. Presidente de
10. Presidente de
(Fuente: Diario Expansión)
“El nuevo salario de ZP será de 78.184 euros” (en 2010). (Fuente: Intereconomía) ¿Por qué esa gente cobra más que un Presidente del Gobierno, que es un cargo mayor?
De hecho, hay órdenes religiosas donde la pobreza es un deber para sus integrantes. (Por eso es una crítica a parte de la jerarquía, no hay que generalizar con toda
Los textos sagrados son ambiguos y admiten muchas interpretaciones, no hay “una Verdad”, sino que si eso es
Se suele decir que hay grupos “pro-aborto” y “contra-aborto”, cuando hay grupos por la libertad de elección entre abortar o no, y grupos que dicen “no al aborto”, definitivo e inapelable, sin libertad de elección. Dices que no es una negación, que
Yo no veo la oposición entre “sí a la familia” y la homosexualidad (parte de
Si hay que amar al prójimo, ¿por qué no entenderlo en el sentido más amplio posible?
No voy a ser más explícito, pero digamos que tengo motivos para recelar del Opus Dei, y no verlo en color de rosa.
Hubo, por ejemplo, una iniciativa que muestra el espíritu de tolerancia, en ese barrio con tanta inmigración, y fue que se reunieron un par de curas, un par de rabinos, un par de religiosos musulmanes. Cogieron mensajes de amor y solidaridad de sus textos sagrados, y se los leyeron a su abarrotado público, sin que estos pudieran distinguir de qué religión eran.
Para que veas a que punto la religión no ofrece una verdad única, sino que hay interpretaciones, y si quieres, puedes hacer que tres religiones sean enemigas o que digan lo mismo, todo según la interpretación. Ni que decir tiene que esa bonita iniciativa fue vetada por la jerarquía eclesiástica de Barcelona, y no se pudo hacer más años.
Y si tenemos en cuenta que, siendo pacifista, la única vez que le sacaron de sus casillas como para ejercer la violencia fue con los mercaderes en el templo, podríamos suponer que hoy Jesús sería anticapitalista.
Si las Sagradas Escrituras son un convenio o acuerdo entre Dios y los hombres, ¿por qué no hacer los hombres un acuerdo para que prime el mensaje de amor y solidaridad sobre todo lo demás?
Las costumbres, los ritos,… todo eso que sale en
PD. Otro día pongo una entrada rebatiendo lo de Einstein, que era ateo (y de origen judío, no cristiano). Pero con él, como con Darwin, se usan algunas frases sacadas de contexto y parecen creyentes. Un adelanto, él dijo en una conferencia que se le preguntó si creía en Dios: «Creo en el Dios de Spinoza, que es idéntico al orden matemático del Universo».
PD2. Os prometo que seguro, seguro, seguro, segurísimo la próxima entrada tan larga la haré por entregas, pero es que por partes la entrada pierde el sentido.
(6ª Entrada http://blogkaconhielo.blogspot.com/) La religión: El mito moderno.
La Religión: El mito que, como Lázaro, ha resucitado. (como Lázaro, como el vinilo, como las Converse...que cada cuál escoja su ejemplo xDD)
La religión es el mito moderno, y al igual que el mito fue sustituido por la filosofía, la religión terminará (quizás) por ser sustituida por la ciencia, ya que la ciencia se ocupa de la mayoría de las funciones que antaño desempeñó la filosofía.
¿Qué es un mito? Definición de libro: "Un mito es un relato fantástico, lleno de símbolos y metáforas de gran belleza, transmitidos de padres a hijos o resultado del esfuerzo colectivo de un conjunto de autores. En los mitos se explica el origen del mundo y se responde a las preguntas sobre el más allá. Sus protagonistas son dioses, héroes o personajes sobrenaturales."
¿No parece diferenciarse mucho de la religión, verdad? Sirve para explicar aquello para lo que no tenemos respuesta, y tiene también una función de cohesión social.
Mi opinión personal, es que ambos fenómenos son el muro defensivo que erige el hombre ante el miedo a la muerte. Pensar en una vida más allá de la muerte le tranquiliza su existencia cotidiana, le libra de la angustia. En definitiva, la religión surge de lo desconocido (la muerte), aún más, surge del miedo a lo desconocido.
Ahora bien, la filosofía surge con el discurso racional, cuando se explica el mundo según sus propias leyes, no según la voluntad de los dioses.
Un ejemplo de poeta, la belleza. Es un conjunto de rasgos físicos o estéticos por el que sentimos una cierta atracción debido a factores genéticos (por ejemplo, las caderas anchas en una mujer es señal de fertilidad, y por eso nos sentimos atraídos, así como la simetría del rostro es una señal de buenos genes) o a factores culturales (en otras épocas la obesidad era hermosa, dado que indicaba que la persona tenía una posición económica alta, que le permitía comer en abundancia; en cambio ahora, preferimos la delgadez, porque estamos habituados a verla en las pasarelas, la publicidad, el cine y demás como canon de belleza).
¿Esto suena aburrido, verdad? Es más bonito (o no) decir que cuando Zeus mató a su padre, Cronos, y liberó a sus hermanos de su vientre, le cortó en pedazos. Los genitales cayeron al mar, y la mezcla del mar y el semen hizo nacer a Afrodita, diosa de la belleza. Un relato hermoso, si no tenemos en mente la mutilación genital, y tenemos en mente el cuadro de "El nacimiento de Venus".
Volviendo a la filosofía, el temor no es una fuente para la filosofía, la filosofía crea conocimiento de la curiosidad y el asombro que provoca en nosotros lo desconocido.
La religión nos dice que Dios creó el mundo, pero en la teoría física que más consenso tiene en la comunidad científica, la teoría de cuerdas y los multiversos, difícilmente cabe un Dios. Esto no pasaba con una teoría ya casi descartada, el Big Bang, donde los creyentes argumentaban que ese momento explosivo que creó el universo fue provocado por Dios.
La teoría de la evolución es otro ejemplo, pero no creo que sea necesario hacer aquí una defensa de ella frente al creacionismo, creo que nadie en esta clase duda del barbudo de Darwin.
Los milagros también suelen tener explicación, caminar sobre las aguas, milagro que realizó Jesucristo, era una técnica habitual en los espías del Japón feudal que practicaban el arte del ninjutsu, es decir, los ninjas.
En definitiva, la religión no ofrece respuestas racionales, y la mayoría de las cosas que dice se pueden rebatir. Esto no es una crítica, es algo normal, pues los textos sagrados se escribieron antes de esos avances científicos, por lo que había que dar algún tipo de explicación, aunque fuera falsa. La única "religión" de creación moderna es, quizás, la Cienciología, creada en 1952 por L. Ron Hubbard, tiene la consideración de secta, y está prohibida en países como Francia por estafa. (Ej. Vendían cajas vacías, que supuestamente al mirarlas se te curaba una determinada dolencia o enfermedad). Su creyente más conocido es Tom Cruise.
Mi antiguo profesor de filosofía, experto en el periodo de formación del cristianismo y gran conocedor de San Agustín, decía que si este santo intentaba tan desesperadamente encontrar argumentos racionales de la existencia de Dios era porque, en realidad, no creía en Dios o tenía serias dudas sobre su existencia; ya que si creyese en Dios, le bastaría con la fe, y no necesitaría tantísimo de otras explicaciones.
Pero hay algo innegable que es lo que Otto llamaba el "hecho religioso". Es algo que existe y es indiscutible. El hecho religioso es aquello misterioso, sagrado, trascendente y fascinante. Es aquello para lo que no tenemos explicación. (Yo añadiría, para lo que no tenemos explicación aún, aunque hay limites a la ciencia como el principio de incertidumbre de Heisenberg).
El hecho religioso es la muerte y el amor. Para ignorantes como yo, también seria un hecho religioso una tormenta eléctrica, ya que es algo misterioso, fascinante, y que no se explicar, (otros lo verían como un proceso físico, hermoso, pero explicable).
Esto está cambiando, también sobre el amor se hacen nuevos descubrimientos, sobre la química del cerebro. La ciencia, si puede, le quita espacio a lo desconocido. Pero, a mi modo de ver, la muerte es el eterno misterio.
El hecho religioso nos atrae y nos asusta a la vez (como el amor, como la tormenta eléctrica, y a veces la muerte), es misterioso porque no tiene solución ni respuesta (como el amor, como la muerte). Le damos explicaciones no científicas porque son hechos que se presentan como trascendentes, como separado de lo físico, cuando nos enamoramos no pensamos en el cóctel de hormonas que nos provoca esas sensaciones, simplemente sentimos. Y cuando alguien muere de viejo, no pensamos en que ha habido un fallo multisistémico por la muerte celular, simplemente pensamos que esa persona que conocíamos ha muerto.
Ahora veamos las críticas a la religión, entendiendo la religión como una construcción cultural, es decir, la religión como ideología.
La crítica positivista (Comte) viene a decir lo que ya he dicho, que primero la religión sirvió para explicar fenómenos naturales, luego ideas más abstractas, y finalmente, deberá ser sustituida por la ciencia.
La crítica antropológica de Feuerbach dice algo que, de tan obvio, lo pasamos por alto. Dios es la proyección objetivada de la imagen que los seres humanos tienen de sí mismos. Es decir, los hombres no están hechos a imagen y semejanza de Dios, sino que Dios está hecho a imagen y semejanza que los hombres.
Marx profundiza la crítica de Feuerbach, añade la crítica de que ese carácter ideológico convierte a la religión en un instrumento de los poderosos (con el consentimiento o con la pasividad de la clase sacerdotal, normalmente con el consentimiento). "La religión es el opio del pueblo". Duerme al pueblo, le hace creer que su miserable y explotada vida tendrá una recompensa futura. Si no hubiera esa recompensa, el pueblo trataría de vivir bien AHORA.
Como ideología, pertenece a la superestructura, y ayuda a conservar esa explotación, la miseria de los oprimidos, y la división entre explotadores y explotados.
En realidad, la crítica de Marx a la religión es una crítica de economía política.
En Nietzsche, la "Muerte de Dios" significa que lo supraterreno y suprasensible han perdido su valor y su utilidad, ya no hay necesidad de un ámbito separado de o empírico y terrenal.
Por otra parte, voy a contar un episodio fundamental en la historia del cristianismo. Hablo de San Pablo, cuyo nombre judío era Saulo.
Entonces, el cristianismo era una de tantas sectas (sectas como movimiento religioso minoritario y clandestino) escindidas del judaísmo, su doctrina era difusa y no estaba concretada.
Nuestro protagonista, Saulo, era un judío de amplia formación cultural, conocedor de la cultura helénica (además hablaba griego y arameo). Bajo la influencia de los fariseos, su trabajo era perseguir a esos "disidentes" del judaísmo, de hecho, presenció la muerte del primer mártir católico (San Esteban).
Estas historias tienen un "pero", en esta, este hombre se convirtió al cristianismo, convirtió la doctrina en un conjunto más organizado, y gracias a sus conocimientos sobre el mundo helénico, pudo difundir la religión cristiana por Roma y Grecia con comparaciones comprensibles para esa cultura. Es decir, se cree que el éxito de la difusión del cristianismo es en gran parte mérito de Saulo, o San Pablo.
Ahora bien, ¿por qué el perseguidor de herejes se convirtió en cristiano? Gracias a Wikipedia, se que lo de que se cayó del caballo no aparece en los textos bíblicos, tendré que consultárselo a algún especialista. El caso es que se suele decir que este hombre tuvo una revelación divina al caerse del caballo. Esta conversión fundamental para historia del cristianismo se produce al caerse del caballo. ¿Qué le puede pasar a un hombre que se cae para cambiarle tanto? Os dejo que saquéis vuestras conclusiones.
Una última reflexión. Si la religión terminase, y el hombre (o mujer) tuviera que enfrentarse a la nada que hay tras la muerte, no sería algo malo. No habría un caos ni nada por el estilo, la gente disfrutaría de la vida, porque es la única que tenemos.
El egoísta, no daría rienda suelta a sus bajos instintos al no haber "infierno". Lo que pasaría, es que se daría cuenta de que el único más allá, la única inmortalidad, es el recuerdo que dejas en tus conocidos al morir, o el recuerdo que dejas en la historia. Es decir, la inmortalidad la consigue aquel que ha hecho algo lo suficientemente bueno por la humanidad (en general) o por su "humanidad", por aquellos que le han conocido, como para ser recordado. Ser solidario, descubrir una vacuna, escribir una gran novela. La inmortalidad se lograría o con buenas obras, o desplegando nuestros talentos. Por lo que la búsqueda de inmortalidad, cuando ya no hay religión, contribuye al progreso de la humanidad.
Termino enlazando un artículo con una argumentación en contra de la existencia de Dios, argumentación puramente física:
Hasta poco antes de entrar en la Universidad tenía la certeza de que, por motivos “evidentes”, ciencia y religión siempre iban por separado, pues son la eterna confrontación entre la mente fuerte y la débil, el espíritu curioso y el pasivo, aquéllos capaces de ver la vida de un modo realista (con sus pros y sus contras) y aquéllos que necesitan creer en la existencia de algo que puede hacer que sus vidas mejoren instantáneamente para no cerrarse en el miedo, los que aceptan que la naturaleza tiende a matarnos y aquéllos a los que la muerte les abruma tanto que eligen creer que tiene que haber algo después de ella.
La ciencia y la religión, a mi juicio, se diferencian en las cosas antes mencionadas, pero pese a ello, he descubierto que de veras existen religiosos que hacen “ciencia”, y escribo esto entre comillas porque opino que creer en Dios es un gran bache en el avance científico, como explicaré a continuación.
En la historia de la ciencia todo gran avance ha tenido que ser comprobado en múltiples ocasiones y en distintos experimentos para darse por válido. Los ejemplos son abundantes: la teoría especial de la relatividad, la incertidumbre cuántica… Todos ellos, pese a ser más correctos que las versiones a las que sustituyeron, tuvieron que pasar minuciosos test de verosimilitud con la realidad. Éste método de repetición y extrema filtración es algo que toda persona debería jurar al hacer ciencia.
Ahora bien, si aceptamos que existe un colectivo de “científicos” que creen en Dios, aceptamos que dentro de la comunidad científica hay un colectivo de personas que creen en algo que no pasa por el método científico; es decir, hay un colectivo de personas para las cuáles éste método es prescindible en el camino hacia la verdad.
¿Debería esto preocuparnos? En mi opinión bastante. Ni siquiera hace falta creer en Dios para defraudar al método, tan sólo llega con no verlo útil. Sorprendentemente, en la facultad he escuchado explicaciones del tipo “Esto es así porque las cosas a veces no son lo que parecen”, o comentarios del tipo “Da igual de dónde venga esto”. La gente que frecuenta estas expresiones está aberrando contra el método, y por tanto su compromiso con la ciencia es dudoso.
Quienes asumen lo que se les cuenta por “autoridad”, es decir, al tener una fe ciega en la palabra de quien les está hablando, son unos religiosos y unos bibliófilos de la ciencia, en resumen, unos aficionados que pretenden saber de qué van las cosas, pero no entender por qué son así. Ejemplos de esta actitud los podemos encontrar ya en el colegio, cuando la gente no cuestiona por qué la energía se conserva (la masa es bastante evidente a nivel macroscópico), por qué el teorema de Pitágoras es cierto, o incluso de dónde salen los doses en la ecuación tradicional del movimiento uniformemente acelerado:
r = r0 + v0 t + a t^2 / 2.
Quiero creer, y algunas lecturas sobre grandes científicos como Richard Feynman me lo confirman, que siempre existe un pequeño número de alumnos que, cuando ven estas cosas por primera vez, o no se las creen y esperan el día en que alguien se las demuestre, o que intentan demostrarlas ellos por sí solos. Concretamente he hablado del movimiento acelerado porque yo aprendí a integrar por mi cuenta para podérmelo creer. Realmente, creo que no soy muy brusco si opino que nadie sin este tipo de inquietudes debería estar en una carrera de ciencia. No estoy hablando de restricciones legales y, de algún modo, privatización, más bien estoy hablando de moralidad.
Visto el tipo de gente que hace perder el tiempo a la comunidad científica, entremos en el tema de la entrada: las incongruencias ante el método científico que presentan los creyentes, no sólo por creer en Dios.
Algo que siempre me gusta decir es que “No puedes creer a la vez en las Leyes de Newton y en Dios a la vez de un modo coherente”, porque si de veras crees que la aceleración es proporcional al sumatorio de fuerzas sobre un cuerpo:
a = F /m.
, estás retirándole a Dios el privilegio de mover la materia a su antojo, puesto que tendría que ejercer una fuerza sobre ella. Aún así, puede haber quien opine que Dios puede estar ahí ejerciendo una fuerza, pero entonces: ¡mucho cuidado!, porque el atrevido que le otorgue a Dios este poder se estará enfrentando a algo mucho más sagrado. Si Dios hace fuerza para mover la materia, ¡Dios hace trabajo!:
W = ∫F dl.
, y si Dios hace trabajo, Dios está aumentando la energía del sistema de un modo físicamente ilegal: ¡se está cargando la conservación de la energía mecánica! Podemos seguir, pese a ello, si nuestro creyente considera oportuno considerar a Dios un sistema termodinámico que cede energía a otros sistemas, ahora bien, al margen de las leyes entrópicas que afectarían a Dios en este caso, llegamos a la conclusión importante: nuestro científico es un traidor al método. Un traidor porque acepta y trabaja con la conservación de la energía en un mundo donde no se considera a Dios, cuando sabe que si Dios apareciese el modelo se desmorona. ¡Está dejando circular leyes en las que no puede creer, bien sea que Dios puede mover la materia, bien sea que la energía se conserva! Y en este caso, tal y como está planteado, no tiene sentido decir que Dios está al margen del asunto.
He empezado con las leyes de Newton y la termodinámica porque son bastante conocidas, pero a continuación entramos en el punto importante, si bien quizá es aquél en el que más gente lo deje (aunque espero que no sea así). Empezamos, de hecho, con la reflexión que le da nombre a la entrada.
Según la Biblia, la voluntad de Dios “V” cambia con el tiempo, lo que matemáticamente expresaríamos de algún modo como:
V = V(t).
, y tiene una consecuencia lógica, que es que su derivada respecto al mismo no es nula:
dV / dt ≠ 0.
, es decir, el tiempo tiene el poder de cambiar una característica de Dios tan importante como es la voluntad.
Ahora bien, si tenemos en cuenta la teoría especial de la relatividad, el tiempo “t” es una magnitud que existe sí está asociado a un material “o” dispuesto que lo padezca, por lo que el tiempo tuvo que surgir con la materia, y según ésta es medido (recordemos, por ejemplo, que para el fotón nunca pasa el tiempo):
t = t(o).
dt / do ≠ 0.
Recordemos en todo momento que esto es sólo notación. ¡No estoy haciendo matemáticas! No hay espacios muestrales, no hay dimensiones, no hay continuidad. Lo que estas expresiones quieren decir es que el tiempo depende del observador, y que al cambiar el observador cambiamos el tiempo.
Por traslación, llegamos a la interesante conclusión de que:
V = V(t) = V(t(0)) = V*(0).
, es decir, la voluntad instantánea de Dios depende del tiempo, que a su vez, para existir, necesita un observador material. Dicho de otro modo: si no existe el hombre, no puede existir la voluntad de Dios, porque concretamente su voluntad, para existir, necesita de una persona que hable de ella. Si creemos en la teoría de la relatividad, no dejamos opción a Dios la posibilidad de haber usado su voluntad para crear la materia. Dios no pudo crear al hombre, sino que fue el hombre quien creó a Dios.
Existe, no obstante, una vía de escape a este argumento según la cual podríamos considerar a Dios un ente completamente ajeno a todo el espacio-tiempo, es decir, a los distintos Multiversos, de forma que en todo momento conociese el pasado, el presente y el futuro de todas las regiones del espacio, y que sus acciones a lo largo de la historia estuviesen predefinidas por él mismo, sabiendo lo que va a pasar en todo momento.
La cuestión es: si utilizamos este enfoque y, efectivamente, todos los sucesos del tiempo están predefinidos (perspectiva con la que personalmente no estoy en desacuerdo): ¡el libre albedrío es una farsa! Que Dios ya sepa lo que va a suceder en todo momento es la mejor forma de introducirlo en un modelo físico consistente. Ahora bien: ¿podría seguir siendo el Dios católico? ¿Tendría sentido que alguien que sabe todo lo que va a pasar, sin tomar parte, exigiese a su creación que le rezase? ¿Acaso podría cambiar algo que la gente se arrepintiese ante él de sus acciones?
Para mí es obvio que si permitimos a Dios ser independiente del tiempo, y por tanto del hombre, su voluntad es una función de estado (ante los mismos hechos reacciona de la misma forma), y todas las leyes morales que “nos ha otorgado” carecen de sentido. Si asumimos que Dios ya lo escribió todo, el hecho de que una persona sea buena o no YA ha sido decidido antes de su nacimiento, el hecho de que alguien crea en él, o vaya a ser agnóstico, o vaya a ser ateo, YA ha sido decidido también. Y si todo esto YA está decidido: ¿qué derecho tiene a juzgar lo que parte de su creación haga durante la vida, si lo ha hecho porque él lo ha querido así? Si de veras ESTE Dios existe, todo se resumiría a la frase de “Tú ya has tomado una decisión, solo te queda comprender por qué lo has hecho”.
En resumen: si Dios existe puede ser o dependiente o independiente del tiempo.
Si es dependiente del tiempo, llegamos a la conclusión (por el método científico [¡Es para científicos para quienes estoy hablando!]) de que hay un montón de contradicciones y que tuvo que ser creado por el hombre.
Si es independiente del tiempo, su existencia nos es irrelevante, y más aún su voluntad, porque no tiene ningún modo de castigarnos por nuestras acciones si no lo decidió YA con antelación, en cuyo caso, insisto, nuestras acciones no son fruto de nuestra decisión.